
Hay un director mexicano, al que le gusta jugar con el drama, y que está enamorado de los monstruos. De hecho, en sus películas, los monstruos son los seres más humanos de sus historias.
En su última película, se vive de nuevo un drama, una tragedia. Y esta tragedia no es que un hombre haya creado vida artificial. La tragedia es que, al ver su creación, sintió miedo y la abandonó.
¿Ya conoces a qué obra y autor me refiero, ¿verdad?
Y es que este fin de semana disfruté de la película de Guillermo Del Toro, Frankenstein. La historia del científico orgulloso y egocéntrico, dando vida a su “monstruo”, ya la conocemos.
Esta película aporta y, de manera brillante, un especial dramatismo, emoción, y una fotografía extraordinaria. Pero, más allá de esto, después de verla, me vinieron a la mente tres reflexiones que quiero compartir contigo.
Repetimos por un claro motivo: tener de nuevo la experiencia.
Cuando se estrelló en Netflix, en los primeros 10 días, acumuló más de 62 millones de visitas, convirtiéndose en un auténtico fenómeno. Pero…, ¿por qué? Es una obra ya conocida, ya sabíamos cómo terminaría, y sus personajes, y la trama…, ¿por qué volver a verla?
Pienso que esta obra, como tantas otras, nos confirma una vez más que vemos cine o apreciamos la música, o cualquier otra forma de arte, más para sentir que para saber o conocer. Y es que nos gusta sentir. Nos emociona. Nos llega al corazón. Y eso es más que suficiente para empezar a valorarlo y apreciarlo.
En la era de la inteligencia artificial, hemos de ser muy conscientes de qué nos diferencia de las máquinas, y es la autenticidad, la emocionalidad, el sentido humano, la conexión profunda y verdadera. Y en ello es donde más hemos de apostar, de apostar más fuerte. La máquina puede fingir bien, pero no se emocionará con nosotros.
𝙫𝙚𝙢𝙤𝙨 𝙘𝙞𝙣𝙚, 𝙤 𝙖𝙥𝙧𝙚𝙘𝙞𝙖𝙢𝙤𝙨 𝙡𝙖 𝙢ú𝙨𝙞𝙘𝙖 𝙤 𝙘𝙪𝙖𝙡𝙦𝙪𝙞𝙚𝙧 𝙤𝙩𝙧𝙖 𝙛𝙤𝙧𝙢𝙖 𝙙𝙚 𝙖𝙧𝙩𝙚, 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙨𝙚𝙣𝙩𝙞𝙧
La segunda reflexión es que, en mi mente, se daba un paralelismo. Encontraba una analogía entre la IA y Frankenstein. Y es que la IA es un poco como Frankenstein… Hoy a quien vende sus bondades, pero también quien nos habla de un monstruo. Un monstruo que nos va a quitar el empleo, que va a cambiar nuestro mundo, que va a revolucionar todo.
Y somos nosotros los que hemos creado ese monstruo. Pero cuando nos acercamos con curiosidad y tratamos al “monstruo”, no se si lo llegaremos a querer, – como al personaje de Del Toro -, pero sí a conocer y a manejar mejor. Nos hemos de quitar el miedo a acercarnos, y es que la IA, hoy, no nos va a quitar el trabajo. Nos van a quitar el trabajo aquellos que conozcan y mejoren sus capacidades con la IA.
𝙇𝙖 𝙄𝘼 𝙚𝙨 𝙪𝙣 𝙥𝙤𝙘𝙤 𝙘𝙤𝙢𝙤 𝙁𝙧𝙖𝙣𝙠𝙚𝙣𝙨𝙩𝙚𝙞𝙣… 𝙥𝙤𝙙𝙚𝙢𝙤𝙨 𝙩𝙚𝙣𝙚𝙧 𝙡𝙖 𝙞𝙢𝙖𝙜𝙚𝙣 𝙙𝙚 𝙪𝙣 𝙢𝙤𝙣𝙨𝙩𝙧𝙪𝙤, 𝙥𝙚𝙧𝙤 𝙖 𝙢𝙚𝙙𝙞𝙙𝙖 𝙦𝙪𝙚 𝙡𝙤 𝙘𝙤𝙣𝙤𝙘𝙚𝙢𝙤𝙨, 𝙣𝙤𝙨 𝙙𝙚𝙟𝙖 𝙙𝙚 𝙖𝙨𝙪𝙨𝙩𝙖𝙧.
Por último, creo que debemos de conocer, ahondar más en lo específicamente humano. Y una de las capacidades humanas más necesitarías en este momento, será el Pensamiento crítico. Una manera de pensar propia, con criterio, que cuestiona, que es curiosa y que se compromete a través de la propia responsabilidad.
Creo que por todo ello que..
…la IA nos está empujando a ser Más Humanos.
Kasparov en la cumbre de su éxito como campeón mundial de ajedrez, tuvo que enfrentarse a una máquina. La primera vez ganó, la segunda vez, y a partir de entonces, perdió. Pero eso no le quitó la fe en las personas, sino que elevó la diferencia y proclamó:
Podemos abrazar al “monstruo” que estamos creando – la IA – pero con cuidado, sin perder nuestra esencia: nuestra humanidad, nuestro sentido crítico, nuestra emocionalidad. Nuestra humanidad.
Gracias Del Toro por tan bella película, ¡me emocionó! Y gracias a todos los que les interesó este artículo, espero que lo hayan disfrutado. También te agradeceré si tienes un comentario.